15 de mayo de 2012

Una bacteria esta "devorando" a una joven

Una estudiante de 24 años de Georgia fue atacada por un extraño microbio que le comió el 11% de la carne de su cuerpo en dos semanas. 

Aimee Copeland es una joven de 24 años que contrajo una extraña bacteria carnívora ‘Aeromonas hydrophila’ capaz de entrar en los tejidos más profundos y destruirlos. 

Copeland, estudiante de psicología en la Universidad West Georgia, contrajo la rara y mortal enfermedad el pasado 1 de mayo cuando se bañaba en el río Little Tallapoosa, a 65 kilómetros de su casa. 

Cirujanos ya le amputaron parte de su pierna izquierda, del abdomen, y se preparan para aplicar cirugía en otras áreas del torso mientras la bacteria continúa activa y avanzando


La joven salió con amigos el 1 de mayo pasado cerca del río Little Tallapoosa, unos 80 kilómetros al oeste de Atlanta, donde deslizó por una polea suspendida por cables de fabricación casera que se rompió. El accidente la dejó con una herida en la pantorrilla izquierda que tomó 22 grapas para cerrar. 

Tres días más tarde, cuando el dolor continúo, un amigo la llevó a una sala de urgencias, donde le diagnosticaron fascitis necrotizante. La fascitis necrotizante es una infección aguda que se extiende por el tejido celular subcutáneo y la fascia, produciendo una rápida necrosis tisular, con grave afección del estado general. 

Ella había contraído la bactería devoradora Aeromonas hydrophila, que es muy común en el agua y en el medio ambiente, según el doctor Buddy Creech, un profesor asistente de enfermedades infecciosas pediátricas de la Universidad Vanderbilt. 

"Cuando se entra en los tejidos más profundos, tiene una notable capacidad para destruir los tejidos que la rodean en una especie de caza para nutrirse", dijo. "Cuando hace eso, los tejidos mueren y se ve una inflamación, hinchazón y destrucción que puede ser muy difícil de controlar"

La consecuencias de la bacteria no deja lugar a dudas.
En la mayoría de los casos, las personas contraen la bacteria por la ingestión de ellos dando lugar a la diarrea. El caso de Aimee Copeland es mucho más raro. Su herida se infectó, "y la infección se torno salvaje", dijo Creech. 

La condición de Copeland es grave, necesita diálisis para regular sus riñones y respira por un sistema auxiliar de oxígeno.

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