8 de marzo de 2012

Pasó toda su vida encerrado en una jaula

Un chino que tiene dificultades para hablar o caminar y sólo se puede arrastrar por el piso, permaneció 21 años de vida detrás de los barrotes, luego de que de pequeño sufriera la caída de agua hirviendo sobre su cuerpo. Muchos enfermos mentales en ese país viven en esas condiciones, por la pobreza.

Un hombre con discapacidad mental pasó casi toda su vida encerrado en una jaula de madera porque su familia no puede cuidarlo.

Yun Wei, de 23 años, vive en la aldea de Gongchuan, en Guangxi, sur China, y es incapaz de caminar o hablar, y sólo se puede arrastrar por el piso.

Como un niño pequeño se le permitió gatear alrededor de la casa, pero a la edad de dos años le cayó una olla de agua hirviendo y casi muere.

Debido a esto, la madre del joven se vio obligada a encerrarlo en una jaula pequeña durante todo el día mientras ella estaba afuera.

Un vecino comentó que “es una decisión difícil para ella (la madre) ya que por un lado, tiene que hacerse cargo de Wei Yun, hacer trabajo de campo y otros para mantener a la familia”.

Muchos de los enfermos mentales de China se ven obligados a vivir de la manera más espantosa, especialmente en las zonas rurales donde la pobreza es corriente y no hay instalaciones estatales para el cuidado de ellos.

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