3 de marzo de 2012

Las 5 peores consolas de videojuegos de la historia

Hubo muchas más, pero estas dañaron la imagen de sus fabricantes y hasta llevaron alguno a la bancarrota.

Muchas son las consolas que han fracasado: 3DO, Dreamcast, Atari Jaguar... Todas ellas han hecho muchos méritos para estar en el top 5 de grandes fracasos de la historia de los videojuegos, pero no han podido superar a nuestras elegidas. Nokia no ha vuelto a ser la misma desde su experimento en los videojuegos con N-Gage, Gizmondo provocó la bancarrota de Tiger Telematics dos veces, Philips se cubrió de gloria con CD-i, al igual que Apple con Pippin y, por último, destacamos en el primer puesto el gran batacazo de Nintendo. ¿Quieres saber cuál ha sido su peor consola de todos los tiempos?



N-Gage
Corría el inicio de la década del 2000. Nokia estaba en la cresta de la ola y los videojuegos eran una gran oportunidad de negocio. Detectada la oportunidad de negocio y teniendo pingües beneficios, no dudó en lanzarse de lleno al mundo de las consolas portátiles con valentía a competir directamente con Game Boy Advance, entre otras consolas. El resultado fue Nokia N-Gage, una consola que en realidad no era una mala idea, pero su diseño era absolutamente desastroso.

Pero vayamos por partes. ¿Qué es N-Gage? Fue un "smartphone", un teléfono inteligente que además permitía jugar y que además se podía usar como reproductor de música o radio. Se podía disfrutar además de vídeo, juego multijugador a través de la conexión Bluetooth e incluso hacerse con todo tipo de programas.

Hasta aquí todo correcto. ¿Cuál fue el problema? El diseño sin duda. Se trataba de una consola de videojuegos en la que tenías que retirar la carcasa trasera de plástico así como la batería para poder intercambiar los juegos. Había que apagar la consola para jugar a otro juego. Además, la usabilidad no era demasiado satisfactoria y los controles no eran todo lo buenos que hubieran debido ser.

Como consola no era plenamente placentera, pero contaba con la baza de servir también como teléfono. La cruda realidad es que tanto el altavoz como el micrófono están en el lateral superior de la consola de forma que tenías que hablar por teléfono con la consola de canto. Nokia justificó la posición de altavoz y micrófono asegurando que así no se manchaba la N-gage al hablar con la mejilla, pero lo cierto es que tampoco se ensucia tanto en los "smartphones" actuales y resultaba algo ridículo ver a un usuario hablando por su N-gage. ¡Era como hablar por una empanadilla! Además, la consola era bastante grande y la pantalla, en comparación con el tamaño de la consola, realmente pequeña.

Tan solo un año después de que la primera N-Gage saliera a la luz, Nokia quiso rectificar lanzando la N-Gage QD, en el que se sacrificaban los aspectos multimedia del teléfono y se mejoraba como consola, permitiendo cambiar de juego fácilmente y sin apagarlo. Se mejoró mucho es aspecto de la consola y se permitió hablar de una forma menos hilarante, pero ya era tarde. N-Gage había perdido el tren de las consolas portátiles en solo 2 años.

Nokia lo intentó incluso con grandes presupuestos de marketing e incluso lanzó videojuegos de importantes franquicias como Tomb Raider, Call of Duty o Tony Hawk. Nada funcionó y desde entonces la compañía ha huido del hardware para jugadores. Al final consiguió colocar en torno a 2 millones de unidades, muy lejos de lo que habían planeado vender, y la idea no era mala del todo, pero la ejecución fue realmente desastrosa. El dispositivo fue el hazmerreir de la industria por la forma de cambiar los juegos y la de hablar.

Quedarán en los anales de la historia de los videojuegos como una idea que no era mala, pero lastrada por un diseño penoso, y como un dispositivo pensado para todo pero no totalmente satisfactorio en ningún campo concreto.

Gizmondo
Al menos con N-Gage Nokia quedó tocada pero no hundida. Gracias a Gizmondo, Tiger Telematics se fue irremediablemente al garete en solo unos meses. Estamos hablando de un arma de destrucción masiva en toda regla. Veamos los pormenores de esta "joya".

Esta consola, lanzada en Reino Unido en marzo de 2005 puede "presumir" de no haber disfrutado de la adecuada promoción, de no tener cantidad de videojuegos, ni calidad, ni de disfrutar de una duración de batería aceptable... Incluso algunos altos ejecutivos de la empresa fueron arrestados por actividades ilegales. Dado su poco éxito en Europa y América, se suspendió el lanzamiento en Australia y Japón y la empresa se fue irremediablemente a pique en febrero de 2006, solo 11 meses después de haber lanzado la consola.

Gizmondo desde el punto de vista del hardware no era una mala consola. Contaba con un procesador ARM9 a 400Mhz como unidad central, un chip de nVidia de 128 bits dedicado y 64 MB de memoria RAM. Eso la hacía más potente que la PSP de Sony, a la que incluso ganaba en control de juego, pues un joystick de 8 direcciones, lo que permitía hacer diagonales en los juegos. Además contaba con GPS y cámara digital...

Con todo, nada pudo hacer con sus grandes competidoras, dos de las consolas más vendidas de todos los tiempos, la PSP y la Nintendo DS. En 2007 nuevos propietarios intentaron relanzar la consola, pero parece que la consola está maldita, porque este segundo intento volvió a acabar en bancarrota. Finalmente la consola no llegó a vender más de 25.000 unidades.

Queda claro que la promoción y los videojuegos son importantísimos a la hora de lanzar una consola al mercado.

Philips CD-i
Philips se cubrió de gloria en 1991 con la lanzamiento de este sistema interactivo de compact disc. Realmente este sistema de discos compactos interactivos generó una gran colección de malos juegos, con una calidad de vídeo deprimente y se pudo jugar con unos controles penosos. Nadie se extrañó cuando, tras una gran campaña de marketing enfocada sobre todo a comerciales, el sistema no acababa de despegar y en 1998 se abandonó. De hecho, mucho tardó Philips en abandonarlo...

Este sistema es bien famoso gracias al acuerdo de Philips con Nintendo por el que la compañía de Tokio dejó que una subsidiaria de Philips realizara varios juegos de Mario y Zelda que hoy en día son unas rarezas de incalculable valor para los coleccionistas de videojuegos. Hoy en día sería imposible, pero en aquel momento Nintendo no era tan escrupulosa con sus grandes sagas de videojuegos como lo es hoy y dejó que se hicieran juegos de infame recuerdo como Hotel Mario y tres juegos basados en la franquicia de Zelda: Link: The Faces of Evil, Zelda: The Wand of Gamelon y Zelda’s Adventure.

¿Cómo fue posible esta infame consola? Alguien en Philips tuvo la brillante idea de crear una máquina destinada a convivir con el vídeo VHS basado en un formato muy popular, el cd-rom, y centrado en los videojuegos y el "edutainment", una manera de aprender divirtiéndose. La idea fue un total fracaso que generó no juegos, sino aberraciones. Esperemos que no vuelva a ocurrir nada parecido...

Apple Pippin
Si alguien se pregunta por qué Apple no entra de lleno en el mundo del videojuego con todo el dinero que tiene en estos momentos, la respuesta es Pippin, una consola que fue tal fracaso que aún es recordad en Apple. Si a un extremo, el del éxito, están el iPod, el iPhone o el iPad, en el otro extremo de la galaxia encontraríamos a Pippin.

Esta consola de tan poco acertado nombre quiso ser no solo una consola de juegos, sino un ordenador para navegar por la Red y un reproductor multimedia. Ya sabemos por N-Gage que el que mucho abarca, poco aprieta, y esto fue lo que le pasó a Pippin. Tal fue el palo que a Apple todavía le está doliendo el lomo. Esta consola está en todos los listados de fracasos estrepitosos de consolas y también en el de peores productos de la compañía de Cupertino de toda su historia.

Sus errores fueron un procesador lento que se unió a un modem aún más lento, un precio inflado (como es normal en los productos Apple) y poco o ningún software ni juegos. El mayor error según los analistas fue que había sido creado para un mercado que no existía. Todos sabemos de la habilidad de Apple y Steve Jobs para crear mercado en torno a productos innovadores, pero con Pippin sucedió todo lo contrario.

El resultado fue una máquina lanzada en 1995 al "módico" precio de casi 600 dólares. Y con ese precio quiso competir con Sega Saturn, PlayStation y Nintendo 64. El resultado fue que colocaron poco más de 42.000 unidades a otros tantos incautos. Los juegos disponibles para esta consola fueron realmente pocos, puesto que solo Bandai se atrevía a editar juegos. Cuando salió en Estados Unidos, solo disponía de 18 juegos y de ellos 6 ya venían con la consola. Dramático...

Podríamos hablar de que Apple le metió un gol por toda la escuadra a Bandai. Lo que iba a ser una gran consola que podía conectarse a la televisión y además podía usarse como ordenador personal y navegar por Internet (lo cual no era una idea mala), fue una gran debacle para Bandai, su último gran proyecto.

Y esta fue la última incursión de Apple en los videojuegos con hardware expresamente dedicado a ellos. Ahora los videojuegos triunfan como las aplicaciones más descargadas y vendidas en la App Store, pero a día de hoy esto todavía no ha empujado a Apple a superar el trauma de Pippin y lanzarse de lleno a la caza del videojugador. Los usuarios agradeceríamos que Apple se decidiera y lanzara su particular visión de los videojuegos, una iConsole que animaría mucho más el panorama y sería realmente beneficioso para los jugadores al crear más competencia.

Virtual Boy
Y del gran fracaso de Apple pasamos al número uno, la peor consola jamás lanzada al gran público por Nintendo: Virtual Boy. Corría el año 1995 cuando Nintendo decidió comercializar uno de los muchos prototipos que produce y que prometía el santo grial de los gráficos 3D, algo que aún hoy no se la logrado hacer de forma totalmente satisfactoria, es decir, sin tener que ponerte unas gafas especiales y con una aspirina en la malo para el dolor de cabeza. Solo un año duró en el mercado y en Europa ni llegó a salir. No nos extraña...

La consola no era otra cosa que un casco del que salía un mando y que creaba la ilusión del 3D. Podemos hablar de que la consola era semiportátil, puesto que se acoplaba a la cabeza como una especie de prismáticos, pero el peso (760 gramos) hacía imposible soportar el aparato durante mucho tiempo, así que Nintendo la acompañó de un trípode. Para que os hagáis una idea, jugar era como ir a la consulta del oftalmólogo, un símil cercano puesto que los gráficos eran monocromáticos.

De nuevo nos encontramos con que la idea no era realmente mala. Nintendo intentó tomar ventaja en el mercado de la realidad virtual, pero la ejecución fue realmente penosa. El diseño no es precisamente atractivo, los gráficos no estaban a la altura de las consolas de 32 bits, la campaña de marketing fue bastante modesta y, aunque el efecto 3D no estaba mal del todo, parecía que se jugaba más a una Game Boy que a una consola de 32 bits.

Cuenta la leyenda que Virtual Boy fue desarrollado dentro de Nintendo por Gunpei Yokoi, inventor de las primitivas Game & Watch y la Game Boy. Dice la leyenda que el propio Yokoi no quiso lanzar Virtual Boy al mercado, pero que Nintendo le obligó para centrar todos los esfuerzos de la compañía en Nintendo 64. Fuera obligado o no, Virtual Boy fue tal fracaso que provocó su despido de Nintendo a pesar del éxito que consiguió con Game Boy.

El caso es que la consola ocupa los primeros lugares entre los productos tecnológicos más feos de la historia y una de las peores invenciones de todos los tiempos. Así son los genios de Yokoi, capaces de lo mejor y de lo peor. Nintendo solo logró vender 800.000 Virtual Boy y por eso hoy en día son muy apreciadas por los coleccionistas.

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